Qué es el grooming

Los ciberdelitos están creciendo en forma exponencial, no sólo la cantidad de ataques, sino la complejidad de los mismos. Todo esto se presenta dentro de un panorama, en donde la mayoría de los operadores jurídicos (quienes investigarán estos delitos) carecen de los conocimientos y la preparación necesaria para hacerles frente. Y en donde las normas y la cooperación internacional no son suficientes para combatirlos con efectividad.

La falta de conciencia o de sentido común de las víctimas las convierten en carnada fácil para estos criminales. No se toman los recaudos mínimos cuando se navega en la red o se comparte demasiada información personal. ¿Usted compartiría cierta información sensible que comparte en las redes sociales, con desconocidos, en el mundo real? Pues, si la respuesta es no, y usted está haciendo esto en las redes sociales, entonces usted está descuidando su seguridad personal, y la de su familia.

Pero ahora vamos a centrarnos en el objeto del post: el grooming. Según la Wikipedia, el grooming consiste en “acciones deliberadas por parte de un/a adulto/a de cara a establecer lazos de amistad con un niño o niña en Internet, con el objetivo de obtener una satisfacción sexual mediante imágenes eróticas o pornográficas del menor o incluso como preparación para un encuentro sexual, posiblemente por medio de abusos contra los niños”.

Se basa en la posible amistad que un adulto, quien generalmente se hace pasar por un menor, entabla a través de Internet con un niño o adolescente para conseguir imágenes de contenido sexual o para preparar el terreno para un posible encuentro en el mundo real, que quizás termine en la  comisión de un delito sexual contra la víctima. Es frecuente que el adulto termine extorsionando al menor para obtener más fotografías o para concretar un encuentro con fines delictivos.

El grooming puede llevar su tiempo. Es una relación que se va consolidando con el correr de las semanas o los meses, aunque todo dependerá del caso en cuestión. El adulto (que se hace pasar por otro niño) suele enviar fotos pornográficas al menor o seducirlo, para llevar a cabo sus planes.

Es decir que el grooming –en muchas oportunidades- podría tratarse de actos preparatorios de otros delitos mucho más graves, como una violación. En la Argentina, a diferencia de lo que sucede en otros países, estas conductas no se encuentran castigadas.

No obstante, y con agrado, me entere que existen diferentes proyectos presentados por nuestros legisladores para tipificar el acoso cometido contra los niños en Internet, es decir para incorporar esta figura al Código Penal Argentino. Esperemos que esto suceda lo antes posible. ¿No les parece?

Un comentario

  1. [...] en Derecho Informático y ciberdelincuencia para tratar dos proyectos que incorporarían el grooming como delito en el Código Penal Argentino. La iniciativa podría ser tratada en la próxima sesión [...]