Internet permite que personas de diversas partes del mundo tengan negocios en común o que alguien que viva en Argentina tenga sus jefes en Holanda, España o Estados Unidos. Un ejemplo serían los editores que escriben para las grandes redes de blogs comerciales.
La globalización y las nuevas tecnologías posibilitan que en muchísimos casos desparezca el lugar físico de trabajo (“la oficina”) para dar lugares a nuevas modalidades de empleo, más flexibles y desestructuradas. Muchas veces, la oficina es un tele-trabajador conectado desde algún bar con WI-FI.
Hoy en día, para los trabajadores freelance o para las empresas que ofrecen servicios online, contar con programas para video conferencias y para compartir aplicaciones (en línea) es fundamental, ya que es el medio que tienen para comunicarse con colaboradores, socios y clientes.
Por tal motivo, confeccione una lista con algunas herramientas que pueden utilizar para armar y organizar sus reuniones virtuales. También, se pueden aplicar a otras áreas, como la educación a distancia.
- Skype: Este es un programa gratuito, muy conocido. Tiene una versión en inglés y una en español. Funciones: video conferencias y llamadas telefónicas. El máximo de asistentes por conferencia es de 24 más el anfitrión.
- Microsoft Office Live Meeting: Es un producto de Microsoft. Si desea instalarlo, debe pagar una licencia. Funciones: servicio de conferencias, muestra, comparte documentos y aplicaciones y se integra con Microsoft Office.
- TeamSpeak: Es un cliente gratuito. Funciones: conferencias de voz. Es un servicio muy flexible y escalable. Curiosidad: Lo emplean mucho los jugadores de juegos en red, para definir las estrategias de juego.
- Microsoft SharedView: Gratuito. Funciones: Compartir, revisar y actualizar documentos en tiempo real. Máximo: 15 personas. Requiere una Id. de Windows Live ID (de Passport, Hotmail o MSN) para iniciar sesiones, pero no para unirse a otras. Aconsejamos combinarlo con Skype.
- Microsoft NetMeeting: Es un programa gratuito de Microsoft. Funciones: video conferencias, intercambio de información gráfica, transferencia de ficheros, compartir aplicaciones y escritorio. Posee tres tipos seguridad para proteger la privacidad del usuario. Muy completo.
Nota aclaratoria: Esta es una lista con algunos programas, en especial los más conocidos y gratuitos, en su mayoría. Existen muchos más.
Estos son temas que me interesan mucho: ¿Cómo no perder la motivación? ¿Qué hacer para que nuestro trabajo siga siendo productivo, a pesar de todo? ¿Cómo no tomar las cosas tan en serio?
Y justamente Pablo de Kabytes escribió dos muy buenos posts sobre el tema, cuya lectura les recomiendo: La motivación en equipos de trabajo y Consejos para divertirse en el trabajo.
Esta mal que lo diga, pero en mi trabajo, siempre he sido muy responsable, demasiado. Incluso como alumna. Siempre tuve las mejores notas y en mi trabajo (o en todos por los que pase) siempre fui considerada una de las mejores empleadas.
Pero a veces ese exceso de responsabilidad, de querer hacer todo bien es contraproducente. Y con el tiempo hace que hagamos más esfuerzo que los demás y mi experiencia es que cuando más haces, más tareas te adjudican.
En mi caso, me pasa que –según mis jefes- como soy la más capaz y la que más trabaja, todo lo que es difícil o nadie quiere hacer, me lo adjudican y lleva mi nombre. Y lo que estoy notando, que esa carga laboral excesiva –no sólo por la cantidad, sino por la complejidad- me está afectando o mejor dicho estresando.
Y lo estoy sintiendo física y mentalmente. Y mi motivación (que supe tener y mucha) anda por el piso en lo que a mi trabajo offline se refiere. Evidentemente, tengo que encontrar nuevas formas de estar motivada o al menos de vivir un poco más relajada.
Múltiples y constantes demandas y altas exigencias intelectuales en forma diaria no son buenas. Si bien este pensaba ser un post que aportará soluciones, termino siendo el planteo de un problema.
No obstante, prometo ir compartiendo con ustedes tips o consejos para revertir mi situación. Ya que creo que esto que me pasa a mí, les puede pasar a muchos de ustedes: demasiado trabajo (complejo y diario) y demasiada presión.
Queda planteado el desafío, espero encontrar una solución en lo inmediato. Si desean hacer comentarios o aportes, son bienvenidos.
No soy médica ni pretendo serlo, simplemente quiero compartir con ustedes lo que leí ayer en un artículo.
Volver a la rutina laboral luego de las vacaciones, puede generar un conjunto de síntomas llamado síndrome posvacacional.
Este tipo de situaciones se generan por el cambio abrupto en las condiciones de vida.
Pasar de estar relajado a retomar el ritmo habitual de las responsabilidades puede llevarnos un tiempo de adaptación.
Algunos síntomas son: ansiedad, nerviosismo, falta de concentración, dolor de cabeza, cansancio muscular, problemas para dormir, etc.
En mi caso, estoy bastante segura de haber tenido estos síntomas hace unos quince días atrás. Ahora ya he vuelto a la normalidad.
Algunos consejos para superar la crisis son:
- Comenzar con las actividades gradualmente hasta adaptarse al ritmo normal (lo cual en mi caso no sucedió para nada. Apenas llegue, me aniquilaron con trabajo que no me correspondía).
- Adoptar una actitud positiva frente al regreso, evitar quejarse todo el tiempo.
- Planificar breves escapadas o actividades gratificantes para los días laborales.
Pero los médicos aconsejan que de persistir estos síntomas por varias semanas, deberían consultarse a un especialista. ¿Alguna vez les paso? ¿Se sintieron estresados apenas volvieron de las vacaciones?
En un momento de crisis económica mundial, las pocas oportunidades que existen deben ser aprovechadas al máximo.
Y en caso de que ellas no aparezcan, debemos crear nuestras propias oportunidades.
Y una de las formas de hacerlo es emprender. Ahora bien, emprender en cualquier cosa o tema. La respuesta es no.
Deberíamos buscar aquellos nichos y negocios que justamente traten de resolver los problemas que la misma crisis trae consigo.
Buscar la manera de salir adelante, valiéndonos de la tecnología y de nuestra creatividad. Hay que pensar en un nuevo escenario, con necesidades diferentes. Ahí debemos orientar nuestros esfuerzos.
Pensemos en sistemas que nos ayuden a reducir gastos, acercar clientes con comerciantes, a obtener descuentos que la gente desconoce, etc.
Busquemos qué podríamos brindarle a la gente en un momento de crisis y que haga falta en el mercado actual. Quizás ahí podamos encontrar la solución.
¿Qué opinan? ¿Están por emprender algo en estos tiempos? Me gustaría conocer sus experiencias.
Actualización: Una idea o posible nicho sería por ejemplo este emprendimiento online, consistente en crear el primer outlet de productos informáticos en Internet para el mercado español.
En épocas de crisis conviene siempre tener preparado un buen currículum. Por eso, me parece muy valiosa esta lista de tips que transcribo de un artículo publicado (en la versión papel) el 8/2/2009 en la Revista Nueva, Argentina.
Claves para un buen CV:
1.- Un currículum es la carta de presentación de postulante.
2.- Hay que explicar claramente las habilidades y los logros.
3.- El CV no debe ser extenso, y como máximo debe ocupar una carilla.
4.- Revisarlo varias veces, para evitar faltas ortográficas.
5.- Pedir a dos o tres personas de diferentes rubros que lo lean, para recibir distintas opiniones y verificar que se entienda lo que se quiere trasmitir.
6.- Redactarlo en tercera persona y enfatizar las principales habilidades, de acuerdo con el espíritu de la empresa. En ese sentido, se sugiere no mencionar las funciones que se han realizado, sino los logros.
7.- Nunca exagerar, para evitar caer en incongruencias.
8.- Finalmente, hay que preguntarse: ¿Por qué esta empresa debería contratarnos? La respuesta debería fluir del propio CV.
Hoy estuve leyendo 7 ideas para mantener el enfoque y me doy cuenta que parte de mi trabajo es un apagar incendios (ajenos) continuamente.
No solamente (y aunque suene pedante) me asignan lo más difícil o complicado porque consideran que soy la más capaz en ese equipo de trabajo, sino que en forma constante me preguntan cómo solucionar cosas que los demás no saben o no quieren dedicarle el tiempo suficiente para intentar resolverlo.
Si bien por un lado es un halago que me consideren alguien capaz, también me doy cuenta que es un abuso de los demás que yo misma permito.
Por ayudar a los demás, pierdo tiempo valioso para mí o para poder terminar cosas que si son urgentes y tengo asignadas. Además, termino capacitando a las personas nuevas o que saben menos, cuando esa tarea le corresponde a los jefes.
A mí no me molesta enseñar ni tampoco me molesta ayudar a los demás, al contrario. De hecho, considero que cuánto más preparados estén todos, más se beneficia el equipo. Yo tengo conciencia de grupo. No ni demás compañeros.
En mi grupo de trabajo, muchas personas sólo se preocupan por ver cómo consiguen trabajar menos o pasarla mejor. Y también estoy notando que algunos quieren llevarse los logros de mi trabajo personal.
El último trimestre del 2008 gracias a mi propio esfuerzo logre ciertos resultados que fueron históricos. Y hay gente que se los quiere adjudicar o hacerle creer a jefes superiores que ellos también participaron de esas metas conseguidas.
No sé si es envidia de los demás o necesidad de justificar su trabajo. Pero esta última situación me está molestando. No soy una persona rencorosa, pero evidentemente algunas formas de comportarme tengo que empezar a cambiar.
Obviamente que ya he manifestado muchas veces que es injusto y que me cansa sobremanera que todo lo complicado, arduo, difícil y farragoso siempre venga a mis manos. Pero son pocas las respuestas que he tenido en este sentido.
¿A ustedes les pasa algo parecido? ¿Les ha tocado lidiar con compañeros que se atribuyen su trabajo como si fuera de ellos? ¿Cómo hacen para organizarse laboralmente y que los demás no los interrumpan a cada rato?