- Saluda siempre. Nunca agredas, ni insultes ni te dejes insultar.
- Cuando la cosa se pone densa, llámate al silencio.
- Responde a quienes te hablan.
- Habla a quienes no te siguen.
- Sigue a quienes no te registran.
- Registra a quienes ni saben de tu existencia.
- Usa sólo avatares bonitos. Y si no los tienes, usa una flor de avatar. Quizás seas horrible, pero al menos así te imaginaremos como a la primavera.
- Si nadie te presta atención, realiza comentarios sexuales graciosos. Serás el centro de atención en menos del tiempo que se tarda en hacer un replie.
- Jamás digas cosas como “twitteando desde el baño” o “tengo diarrea”. Se pierde todo el glamour. (Hablando en serio, estos comentarios son asquerosos. La gente no necesita conocer el horario ni el estado de tus necesidades biológicas).
- Sé simpático, alegre, divertido, ocurrente. Algo así como el amigo que todos quisiéramos tener.
- Si no tienes nada que decir, cuenta algún chiste geek. Éxito garantizado. O comparte alguna buena canción.
- Felicita a todo el mundo por cualquier cosa, aunque comenten cosas como: “Uhhhhhhhhhhh, qué bueno, soy feliz, por fin instale la nueva versión de Worpress”. ¡No importa, tú felicítalos igual! Los harás más felices aún.
- No uses avatares idiotas, como un extraterrestre celeste con antenas, por ejemplo. La gente podría pensar que eres tontit@.
- No hables de política ni de futbol ni de religión. Siempre es para lío y se termina discutiendo o peleando.
- No cuentes tus problemas personales en Twitter. Recuerda que los demás no somos tu psicólogo.
- Escribe con corrección. No confundas la b con la v ni la c con la s.
- Y no uses Twitter como un chat. Algunos pagarán para que te deshabiliten la cuenta.
- Y jamás de los james spamees alegremente. Es el peor de todos los pecados. Lo menos que harán será pedir tu cabeza.
Nota aclaratoria: Este Manual fue escrito en broma. Que cada quien haga lo se le cante y más le guste.

