Diseñada en 1994 por la empresa Herman Miller, la silla Aeron se convirtió en, casi diríamos, un estilo de vida. Una silla que por su ergonomía, elegancia y comodidad superaba todo lo imaginado: una silla reclamada por los programadores que pasaban largas horas de trabajo frente a la computadora.
La revista Wired la convirtió en un objeto de culto, luego de definirla en un reportaje como el “Ferrari de las sillas de oficina”. Su precio hace 16 años alcanzaba los 1.000 dólares. En la actualidad, sigue siendo igual de cara. No sólo las empresas con mayor poder adquisitivo la adoptaron, sino los ejecutivos que pudieron darse ese lujo. Sus espaldas, seguramente agradecidas.
A pesar de los años, estas preciadas sillas siguen siendo la delicia de quienes nos pasamos muchas horas frente a la computadora, esperando tener esta maravillosa creación en nuestros escritorios y desde ahí sonreír plácidamente sentados, como si estuviéramos en un trono.
Enlace: Aeron de Herman Miller

